martes, 1 de noviembre de 2011

Bécquer


El Monte de las Ánimas 


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Las doce sonaron en el reloj del Postigo. Beatriz oyó entre sueños las vibraciones de las campanas, lentas, sordas, tristísimas, y entreabrió los ojos. Creía haber oído, a par de ellas, pronunciar su nombre; pero lejos, muy lejos, y por una voz ahogada y doliente. El viento gemía en los vidrios de la ventana.

—Será el viento —dijo—, y poniéndose la mano sobre su corazón procuró tranquilizarse.

Pero su corazón latía cada vez con más violencia, las puertas de alerce del oratorio habían crujido sobre sus goznes con chirrido agudo, prolongado y estridente.

Primero unas y luego las otras más cercanas, todas las puertas que daban paso a su habitación iban sonando por su orden; éstas con un ruido sordo y grave, y aquellas con un lamento largo y crispador. Después, un silencio; un silencio lleno de rumores extraños, el silencio de la medianoche; lejanos ladridos de perros, voces confusas, palabras ininteligibles; ecos de pasos que van y vienen, crujir de ropas que arrastran, suspiros que se ahogan, respiraciones fatigosas, que casi se siente, estremecimientos involuntarios que anuncian la presencia de algo que no se ve y cuya aproximación se nota, no obstante, en la oscuridad.

Beatriz, inmóvil, temblorosa, adelantó la cabeza fuera de las cortinas y escuchó un momento. Oía mil ruidos diversos; se pasaba la mano por la frente, tornaba a escuchar; nada, silencio.

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Este fragmento pertenece a un relato de terror escrito por Gustavo Adolfo Bécquer sobre una leyenda Soriana.
Puedes leer el texto entero haciendo clic

2 comentarios:

  1. Tengo un relación especial con esta leyenda de Becker, un recuerdo especial de mi infancia: Soy la mayor de 4 hermanas y, cuando éramos niñas, la noche de Todos Los Santos, al irnos a la cama después de cenar, reunía a mis hermanas en mi cama, apagábamos la luz eléctrica... y les leía esta leyenda a la luz de una vela (para crear el ambiente propicio). Ellas me escuchaban con mucha atención, subyugadas, año tras año, a pesar de que ya sabían el desenlace... Después nos hicimos mayores... :)

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    Respuestas
    1. Qué historia más bonita con tus hermanas;) A mi me súper encanta este relato, y cuando lo releo también me estremezco todavía.
      Besos guapa.

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